El menú se compone de categorías que contienen productos. Cada plato pertenece exactamente a una categoría, así que empieza creando categorías como «Pizzas», «Hamburguesas» o «Bebidas».
- Crea las categorías. Da a cada categoría el nombre que verán tus clientes y ordénalas arrastrando — la tienda las muestra exactamente en ese orden. Una categoría de temporada puede ocultarse en lugar de borrarse.
- Añade los productos. Dentro de una categoría, añade cada plato con nombre, descripción y precio base. Sube una foto y marca alérgenos y etiquetas (vegetariano, picante, especialidad) — genera confianza y ahorra llamadas.
- Añade variantes de tamaño. Una variante es el mismo plato a otro precio — típicamente tamaños como «Pequeña · 26 cm» y «Grande · 40 cm». Marca una variante como predeterminada; aparecerá seleccionada al abrir el plato.
- Reutiliza los grupos de opciones. Los grupos de opciones («Salsas», «Extras») se crean una vez y se asignan a muchos platos. Cada opción puede llevar un suplemento, y tú decides si el grupo es obligatorio y si la elección es única o múltiple.
Mantente en 5–8 categorías — una carta más corta se lee mejor y vende más.